Patricia Bedoya

Patricia Bedoya
CDO y cofundadora
Chubby Studio
Diseño de producto digital con impacto humano y alcance global
Patricia Bedoya ha ido abriendo un camino singular en el ámbito del diseño de producto digital, la salud y la tecnología con impacto humano. CDO y cofundadora de Chubby Studio, impulsa desde Vitoria-Gasteiz proyectos que combinan diseño, estrategia, accesibilidad y una comprensión muy afinada de cómo interactúan las personas con la tecnología.
Su trayectoria no parte de la ingeniería clásica, sino del Grado en Arquitectura Interior en ID·Arte, un origen que explica buena parte de su mirada: entender los entornos, las necesidades y la experiencia de uso para construir soluciones más intuitivas, más amables y más eficaces. Desde Chubby Studio ha contribuido a dar forma a productos digitales con recorrido internacional.
Entre ellos sobresale FitWoody, una aplicación de salud y actividad física que ha superado los 100.000 usuarios, está presente en más de 80 países y opera en 36 idiomas, con un enfoque especialmente cuidado en privacidad, accesibilidad y diseño sin fricciones.
También ha capitaneado el desarrollo de Cori, Better Diabetes, una app de acompañamiento para personas con diabetes, concebida para ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo y respaldada por Pfizer y Apple.
Ambos proyectos ilustran una forma de innovar que no persigue solo lanzar tecnología, sino hacerla verdaderamente útil en contextos sensibles y exigentes. Entre sus retos más grandes, pone a Cori en el centro.
Lo fue por el momento en que nació, cuando todavía no se hablaba con la intensidad actual de inteligencia artificial, y también por el sector en el que se insertaba: el sanitario, donde cualquier avance exige rigor, sensibilidad y responsabilidad.
Además, se mueve en varios frentes: desde su papel actual como vicepresidenta de AMPEA y como vocal en EIDE, hasta su participación en charlas, conferencias y procesos de mentoría dirigidos a acercar el diseño y la tecnología a nuevas generaciones. Cultiva una manera de trabajar muy conectada con la comunidad.
Le gusta compartir en abierto lo que hace, documentar procesos, enseñar avances y contribuir a una cultura tecnológica más permeable, colaborativa y accesible.
Desde esa experiencia, observa en la inteligencia artificial no solo una herramienta con enorme capacidad de transformación, sino también una oportunidad para que perfiles que hasta ahora no se sentían parte del sector tecnológico puedan incorporarse a él y enriquecerlo con nuevas perspectivas.
No es una idea menor en alguien que, precisamente, ha llegado a este ámbito desde una disciplina distinta y ha hecho de esa diferencia una fortaleza. Su mirada sobre la diversidad resulta especialmente coherente con su propio recorrido. Sostiene que cuanto más distintos sean los perfiles que intervienen en el diseño y desarrollo de una solución, mejor responderá esa solución a las personas reales que van a utilizarla.
Por eso, a quienes empiezan les traslada un mensaje liberador: que no tengan miedo, que nadie tiene todas las respuestas en un sector que cambia constantemente, y que precisamente esa mirada fresca, no encorsetada, puede ser una de las mayores aportaciones al futuro de la tecnología.

